Fantasía, deseo y voluntad
Resulta muy sencillo confundir la fantasía con el deseo, principalmente porque ambos conceptos se refieren a la sexualidad en un contexto dentro del terreno mental. Esta confusión es peligrosa porque nos lleva a creer que deseamos todas nuestras fantasías o que nuestro deseo debe estar siempre de acuerdo con nuestra voluntad, y de esa barahúnda nos surgen angustias y la terrible culpa, que a su vez provocan dramas en nuestra vida sexual y conflictos no sólo con nosotrxs mismxs, sino que también con nuestros vínculos. ¡Se los digo por experiencia! En la entrada anterior – Reconociendo mis fantasías y deseos –, les conté sobre la culpa y la vergüenza que experimenté debido a una de mis fantasías más recurrentes por no tener claros estos conceptos. Para dar continuidad al tema, en este texto quiero compartirles algunas reflexiones que me han ayudado a entender las diferencias entre estos términos, y así renunciar a las pesadas culpas que no me permitían explorar y expre...